Cuatro museos para conocer mejor Enkarterri

¿Cómo prefieres conocernos mejor? ¿Asomado a la impresionante corta de una mina clausurada (una experiencia poco apta para quienes padezcan vértigo)? ¿Luciendo las txapelas más elegantes de Euskadi? ¿Tal vez en una torre medieval entre coches de lujo? ¿O a los pies del que fuera el último tranvía aéreo de Euskadi... Te invitamos a adentrarte en cuatro museos únicos de Enkarterri y Meatzaldea, testigos de nuestra historia y tradiciones. ¡Si no tienes decidido qué hacer esta Semana Santa, apúntate a nuestros planes!

 

Tras el eco de las minas

MUSEO DE LA MINERÍA (ABANTO-ZIERBENA)

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Cuenta la leyenda que en las minas de los Montes de Hierro nació el grito entonado para festejar las victorias del Athletic: ¡Alirón! Los mineros celebraban así ante sus patronos ingleses la extracción de hierro puro, “all iron”, que conllevaba paga extra.

El Museo de la Minería del País Vasco (Abanto-Zierbena) mantiene vivo el recuerdo de la mina y de quienes se dejaron la piel en sus entrañas. Cuenta con una de las mayores colecciones de herramientas y útiles mineros de Europa. El museo se asoma a la impresionante corta de la antigua mina Concha II (un lugar poco apropiado para quienes sufran vértigo) y nos ofrece la posibilidad de visitar un auténtico poblado minero.


La fortaleza de los Rolls-Royce

TORRE LOIZAGA (GALDAMES)

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Un lugar tan especial y exclusivo como Torre Loizaga tiene que hacerse de rogar, y por eso tan sólo abre los domingos. Sin embargo, esta Semanaa mayor colección de Rolls-Royce de Europa también abrirá sus puertas los días 1, 2 y 5 de abril, además de los domingos. Los vehículos de Torre Loizaga se encuentran en una fortaleza del siglo XIII en medio de los bosques de Galdames, rodeados de bosques y viñedos. La colección incluye todos los modelos fabricados hasta 1998. Todos los coches se encuentran en perfecto estado de conservación, listos para recorrer las sinuosas carreteras de Enkarterri.

 

Una fábrica de txapelas

FÁBRICA MUSEO LA ENCARTADA (BALMASEDA)

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Visitar la Fábrica Museo La Encartada es viajar en el tiempo a finales del siglo XIX. La desaparecida colonia obrera se encuentra junto al río Kadagua, en un paraje de gran belleza, y se conserva tal cual se inauguró. La fábrica, las antiguas viviendas de los trabajadores y los viejos edificios nos transportan al año 1892, en el que inició su andadura esta planta textil que en pocos años se convertiría en una de las mayores fábricas de txapelas de Euskadi.

La fábrica cerró sus puertas un siglo después de su apertura, en 1992, y volvió a abrirlas en 2007 reconvertida en un museo. La sofisticada maquinaria original aún funciona como el primer día, lo que sumado a la decoración de época ha convertido a La Encartada en escenario de numerosos rodajes. La visita al lugar dura algo más de una hora y se realiza en grupos de menos de 6 personas.


El último tranvía aéreo

MUSEO DE DOLOMITAS (KARRANTZA)

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Si no hubieran existido los altos hornos tal vez nunca habríamos conocido la cueva de Pozalagua. La gruta de Karrantza, conocida por ostentar la mayor concentración mundial de estalactitas excéntricas, se descubrió de pura casualidad, después de que una explosión en una cantera cercana abriera un agujero en la montaña. El mineral extraído en aquel yacimiento se trasladaba mediante un sistema de tranvía aéreo (el último que funcionó en Bizkaia) hasta la fábrica de Dolomitas, hoy reconvertida en un museo declarado Patrimonio Industrial. Es el único lugar de Euskadi donde puede verse el sistema de poleas gigantes que movía de forma manual el tranvía.

La dolomía se utilizaba, entre otras cosas, para elaborar los ladrillos refractarios con los que se revestían los altos hornos de las grandes fundiciones. Los ladrillos normales se fundían con las altas temperaturas de los hornos, mientras que la dolomía —debidamente tratada— podía resistir altísimas temperaturas.

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Una Semana Santa repleta de planes

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