Convento de Santa Clara

Conjunto monumental

Se encuentra en el ensanche de la villa, extramuros del casco antiguo, en el inicio de la avenida de Las Encartaciones.

Se trata de un conjunto monumental que incluye iglesia, convento y preceptoría.

Convento

Comenzó a construirse en 1646 y fue acabado en 1675 gracias a un legado enviado desde Panamá por el balmasedano y mercader Juan de la Piedra y Verástegui, mediante el cual dejaba en 1643 parte de su testamento para construir un convento y acoger a religiosas de clausura de la orden de las clarisas.

Con la licencia del arzobispo de Burgos, el día 26 de octubre de 1676 partieron de conventos de Burgos seis monjas fundadoras bajo la autoridad de la balmasedana Doña María Jacinta de la Puente, su primera abadesa.

Muchas de las hijas de las mejores familias iban a profesar de monjas clarisas en este convento.

Fue un convento de economía holgada, con buenas rentas, inversiones y extensas propiedades.

En 1811, gran parte de sus bienes fueron subastados. Tras la desamortización de Madoz en 1855, solamente conservó el edificio, la iglesia y una huerta con un cementerio.

Debido al costoso mantenimiento y su progresivo deterioro, las clarisas decidieron abandonar el Monasterio en 1984, y la iglesia fue donada a la Diócesis. Su declaración como bien de interés cultural, por la Diputación Foral de Bizkaia, le salvó de ser derribada.

Posteriormente, el convento fue adquirido por un particular y hoy en día es un hotel-restaurante, en el cual se ha respetado lo más singular del antiguo convento (pozo, escaleras...).

Iglesia

Se encuentra adosada al convento. El autor es Francisco Martínez de Arce en el año 1675. Exteriormente presenta muros de mampostería. La portada se abre mediante un arco de medio punto. Sobre él, dos escudos del linaje De La Piedra, y figuras rodeadas con una inscripción que reza: “Solo su virtud se entiende. Fuerza ajena ni le toca ni le ofende”.

Sobre el arco hay una lápida que dice:”Joan de La Piedra, hijo legítimo de Joan de La Piedra y de Madalena de Burgos su mujer, mandó fundar este convento y le dejó de renta tres mil quinientos ducados. Acabose esta obra año de 1675.”

Actualmente alberga el Centro de Interpretación de la Pasión Viviente de Balmaseda, recinto que posibilita al visitante el poder conocer durante todo el año los diferentes aspectos del Vía Crucis Viviente. Contiene una exposición permanente con vestimentas, pasos, objetos, imágenes y sonidos pertenecientes a la representación. Cuenta además con un espacio para talleres y es la sede de la Asociación Vía Crucis Viviente de Balmaseda.

Interiormente se trata de un templo de una sola nave con brazos en crucero y ábside rectangular. Tiene bóvedas de cañón que se forman en triángulos con cinco tramos y sobre columnas rectilíneas adosadas a la pared.

El coro contiene un órgano en mueble rococó (el más antiguo de Bizkaia) construido en 1777 por Francisco Antonio de San Juan con curiosas pintadas en su frontal. En el bajo coro el cierre de muro–verja con vanos servía de comulgatorio de las religiosas.

Esta iglesia contiene 5 retablos que detallamos a continuación (de izquierda a derecha):

RETABLO DE NUESTRA SEÑORA: Es de finales del siglo XVIII. Todo él se decora con vegetales y cabezas de angelotes. Tiene un cuadro de la virgen con el niño y a sus lados las imágenes de San Joaquín y Santa Ana. En la parte superior San Nicolás de Bari.

RETABLO DE SAN JOSÉ: Es barroco del siglo XVII y de un solo cuerpo con columnas salomónicas y decoración de vid. En el centro tiene sagrario con puerta que representa al Resucitado. Lo preside un cuadro de San José del siglo XIX y en la parte superior talla de San Antonio de Padua con el niño.

RETABLO MAYOR: Este retablo está dedicado a Santa Clara. Es barroco con decoración vegetal y tres calles formadas por cuatro columnas salomónicas. Está rematado por un calvario, sobre fondo pintado, que representa a la ciudad de Jerusalén.

Tiene cuatro relieves y las imágenes de Santa Clara, San Juan Bautista y San Buenaventura. Todo el conjunto es del siglo XVII.

RETABLO DE SAN FRANCISCO: Es similar en cuanto a estructura al de San José. En el cuerpo inferior tiene un cuadro al óleo de San Francisco y en la parte superior de San Pedro de Álcantara.

RETABLO DE LA DOLOROSA: Parece de finales del siglo XVIII. El cuerpo aparece con columnas decoradas con conchas y vegetales. La imagen de la Virgen de vestir preside el retablo, y a los laterales están las imágenes de San Bernardino de Sierra y San Benito de Palermo. En la parte superior un San Roque. Todas las imágenes parecen de la misma época del retablo.

Preceptoria

Fue la primera parte que se construyó, en el año 1653, y lo hizo el cantero Pedro Ozeja. Este fue el primer centro docente de la villa.

Adosado al cuerpo de la Iglesia, es un edificio de tres plantas con soberbios escudos del fundador. Actualmente son viviendas particulares.

Información de utilidad

Horario / Notas

 

Acoge el Centro de Interpretación de la Pasión Viviente de Balmaseda

La parte del convento que se ha convertido en hotel y restaurante y son visitables como tales.