Tres rincones que no encontrarás en ningún otro lugar del mundo

A un paso de Bilbao2018-07-20

Asombrosas panorámicas, callejuelas y puentes medievales, cumbres y cuevas espectaculares, sabores exquisitos… Enkarterri se encuentra en la parte más occidental de Bizkaia, en plena naturaleza y a sólo un paso de Bilbao. Es una de las comarcas más extensas de Euskadi y visitarla en toda su extensión puede llevarnos varios días. Hoy os proponemos un recorrido más breve por tres rincones únicos que no encontraréis en ningún otro lugar del mundo.

 

El templo del motor

¿Sabías que esta fortaleza del siglo XIII esconde la mayor colección de Rolls-Royce de Europa? No hay mejor lugar para albergar los modelos más selectos de esta y otras marcas de lujo, resguardados entre las montañas y los viñedos de Galdames. Torre Loizaga se alza en un paraje cautivador, muy cerca de la costa y de la playa de La Arena.

La colección Miguel de la Vía es la mayor del continente. Todos los coches se encuentran en perfecto estado de conservación, listos para ser puestos en marcha y recorrer en ellos las sinuosas carreteras de Enkarterri. La torre puede visitarse los domingos y festivos estatales de 10:00 a 15:00. [+ info]

 

A hierro y fuego

Construir los caseríos y las casas-torre que pueblan Enkarterri no fue tarea fácil. Hacían falta más de 3.000 clavos por cada edificio y los fabricaban aquí, en la ferrería El Pobal. Y no sólo clavos: también arados, guadañas, enrejados... y hasta las espadas con las que se batían en duelo los señores feudales.

Muskiz mantiene viva desde el siglo XVI la llama de la ferrería, construida en un bello paraje sobre el lecho del río Barbadún. El Pobal puede visitarse de martes a domingo, pero los sábados a las 12:00 el maestro ferrón nos sorprende con una demostración en vivo que envuelve en fuego el viejo edificio. [+ info]

 

Una fábrica centenaria

Boinas La Encartada no es tan sólo un museo de boinas. Es una fábrica textil de 1892 que ha llegado a nuestros días tal cual se inauguró entonces. Los edificos, la maquinaria –con sus poleas, correas y turbina– y la antigua colonia obrera nos transportan a la época de su fundación y la revolución industrial en Euskadi.

El museo se encuentra enclavado en un hermoso paraje natural junto a las aguas del río Kadagua, que con la fuerza de su  corriente accionaba la maquinaria de la fábrica. Aún siguen en pie las antiguas viviendas de los trabajadores y una capilla, a apenas dos kilómetros del casco histórico de la primera villa de Bizkaia. [+ info]

Foto: © Tierras Insólitas

 

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